La mayor parte de los periodistas son free lance, especialmente los llamados reporteros, de modo que su vínculo suele ser coyuntural, lo que venden es el producto informativo que elaboran. Cierto que el mercado de la información está saturado, especialmente en determinados campos, y al servicio de las grandes corporaciones hay ya legiones de periodistas compitiendo por ser una de las firmas elegidas. En los medios de izquierdas, minoritarios y con menos recursos, está menos reñido el juego pero es más difícil ganarse la vida como periodista. Entre unos y otros profesionales las diferencias son cada vez menos significativas: los mismos lugares comunes, idéntica forma de construir “veracidad”, la misma ausencia de análisis, similar lenguaje; en definitiva, similares técnicas de manipulación.
Las noticias se construyen. La realidad no proporciona noticias sino hechos, acontecimientos y cotidianidad. En un mundo globalizado a la vez que disperso, fragmentado e incomunicado, son los profesionales de la información quienes asumen la tarea de unificar, seleccionar y dar sentido a la dispersión, en definitiva: agregan los hechos dotándoles de interpretación. Construyen las noticias y colaboran en la formación de la opinión pública. La forma en la que actúan está condicionada por dos factores esenciales: a) las técnicas asociadas al ejercicio de su profesión y b) el proyecto ideológico al que se subordinan. Ambos elementos son autónomos pero no independientes uno de otro.















Como en Irak , Afganistan, Pakistan, los imèrios genocidas se preparan ya para atacar SIRIA. No olvides que hoy les toca a esos milenarios pueblos que no se arrodillaron ante el poder mundial, Mañana pueden venir por latinoamerica y nustra agua, nuestra tierra. Debemos elevar el mayor repudio global. Basta de Ingeren-CIA, basta de genocidios.




