martes, 21 de junio de 2011

Cenizas de volcán chileno podrían ser tóxicas

Las cenizas del volcán Puyehue llegan hasta Bariloche.
El estudio del material volcánico realizado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) detectó dióxido de titanio, una sustancia considerada posible cancerígeno humano por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), señaló el director de Funam, Raúl Montenegro. Las cenizas que emana el cordón volcánico chileno Caulle-Puyehue no son inocuas sino tóxicas porque contienen sustancias cancerígenas, advirtió hoy la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam) en Argentina.Otro informe realizado por la Universidad del Comahue halló en tanto en las cenizas “sílices cristalinos, una sustancia cancerígena humana cierta”, remarcó Montenegro.“Estas cenizas no son inocuas, por lo tanto hay que reducir al mínimo la inhalación y la ingestión”, señaló el biólogo, quien urgió a trabajar en un plan a largo plazo para la evacuación de las toneladas de material volcánico caídas en territorio argentino desde el 4 de junio por la erupción del cordón Caulle chileno.


Los efectos negativos sobre la salud no sólo se deben, según Montenegro, a las “sustancias de riesgo como sílice cristalino y dióxido de titanio sino también al tamaño de las partículas y a la cantidad que ingresa al sistema respiratorio y digestivo de las personas expuestas”.
“Debemos asumir que incluso al cesar la actividad volcánica los restos de las cenizas seguirán siendo inhalados por mucho tiempo”, alertó el biólogo.
Los análisis preliminares de las cenizas detectaron asimismo “óxido de sodio, óxido de magnesio, trióxido de aluminio, trióxido de azufre, óxido de cloro, óxido de potasio, óxido de calcio, dióxido de titanio y trióxido de hierro”, según el informe que difunde Funam y que recoge la Agencia Andina.
Los vientos llevaron las cenizas emanadas del complejo volcánico chileno Caulle, ubicado del lado occidental de la Cordillera de los Andes, hacia el este noreste, lo que provoca desde su erupción una lluvia de material sobre el territorio argentino.
Las cenizas cubrieron bosques, lagos y extensos territorios dedicados a la agricultura y el ganado. La localidad cordillerana de Villa La Angostura fue la más afectada en Argentina, donde se acumularon hasta 30 centímetros de cenizas, y sus habitantes temen el fracaso de la próxima temporada turística invernal, su principal fuente de ingresos.
Varias localidades más de las provincias sureñas de Neuquén y Río Negro padecen graves consecuencias por la lluvia de cenizas y, al igual que Villa La Angostura, fueron declaradas “zona de desastre”.
La presencia de cenizas en la atmósfera mantiene cerrados varios de los aeropuertos de la patagonia argentina y obligaron a suspender durante varios días las estaciones aéreas de Buenos Aires.
También afectaron el tránsito aéreo en países vecinos, como Uruguay y Brasil, y otras naciones distantes como Nueva Zelanda y Australia./ Andina

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